Justificación

-- Año VI. Segunda Época --


Un grupo de profesores, convencidos de la utilidad de la literatura en general, y de la poesía en particular, nos vemos en la necesidad de plantear esta experiencia educativa. Nuestras motivaciones son insólita y radicalmente simples: intentar cambiar, mediante pequeños gestos, el día a día de nuestra labor docente; contribuir a modificar y dignificar el ámbito en el que trabajamos, recurriendo a “un arma poderosa”, como es la poesía, que posee la virtud de potenciar la reflexión y el gusto estético por la palabra, de atenuar la violencia verbal a la que estamos sometidos, de crear un espacio de comunicación distinto; y disfrutar al hacerlo.

EL POEMA DE LA SEMANA nace con la única pretensión de colocar en diferentes lugares de este centro un poema, así como en el entorno virtual de las TIC. La esperanza de los profesores que participamos, es que que nuestro centro se enriquezca con nuevas experiencias, y que lo haga mediante cauces que incentiven día a día nuestro trabajo.

EL POEMA DE LA SEMANA se inicia con la ilusión de que otros compañeros, padres o madres de alumnos, e incluso los propios alumnos participen en esta novedosa actividad. Simplemente leyendo los poemas o incluso (¡qué gran éxito sería para nosotros!) proponiendo poemas para su difusión en este espacio o cualquier otra posibilidad para difundir su existencia. Por tanto, es a la par un lugar de encuentro y un sitio abierto a toda la comunidad educativa del IES Fray Bartolomé de las Casas.

Firmado.

(Los profesores implicados).

domingo, 25 de enero de 2015

EL VIAJER0 SOBRE EL MAR DE NUBES (Caspar D. Friedrich)

Ha ascendido hasta la solitaria cima del mundo
escarpada cima en medio de las nubes

Ha ascendido hasta la misteriosa cima del fin del
mundo
donde el cielo se funde con el mar
(incestuosas nubes, incestuosas olas)
y no sabe dónde está

Se yergue de espaldas -solitario mástil en la densidad
de la niebla-
y contempla la vasta inmensidad
como quien contempla a Dios
Inaudita y silenciosa visión revelación
un paso más allá de la cima
un paso más allá de la muerte
donde toda contemplación
es contemplación de la contemplación

Cima sin regreso
altura sagrada
que al ascender encuentra
en la inabarcable inmensidad
el espejo de la propia pequeñez


Crisitina Peri Rossi


DATOS DEL AUTOR: Toda la información sobre esta autora en su página oficial: http://www.cristinaperirossi.es/


COMENTARIO: Este poema, bellamente descriptivo, está inspirado en uno de los cuadro más famosos de Friedrich. En la obra, vemos un hombre de espaldas, ignoramos quién es, según la autora, el personaje ignora incluso, dónde se encuentra. Pero, en el diálogo con la imagen, la autora establece su interpretación de lo que ve, piensa y siente este enigmático viajero en los versos finales.  Obviamente, la autora no puede escapar del tono metafísico y existencialista que encontramos al contemplar el óleo cualquiera de nosotros (ver imagen más abajo). Valga como muestra, los versos finales de la tercera estrofa: "un paso más allá de la muerte/ donde toda contemplación/ es contemplación de la contemplación". A nosotros, en parte, nos ocurre igual. No en vano, la primera vez que vimos una reproducción de esta obra, fue en el despacho de un profesor del Departamento de Metafísica. Y, desde entonces, obra y autor siempre los hemos contemplado bajo este prisma "filosófico". Sin embargo, no quiero cansaros con explicaciones ontológicas o análisis del romanticismo alemán en relación con autores como Fichte, o el joven Hegel, por ejemplo. Más bien, desearía llamar la atención sobre la fructífera relación entre poesía y pintura, y hacerlo recomendando el último número de la mítica revista LITORAL, dedicado precisamente a LA PINTURA ESCRITA (número 258), se titula, como no podía ser de otro modo: MUSEUM. Otra joya de LITORAL, sin más, que nosotros tenemos, de nuevo, en nuestras manos, como en los últimos 11 años ininterrumpidamente.


domingo, 18 de enero de 2015

INSOMNIO

INSOMNIO

La vida dura demasiado poco.
No da tiempo a hacer nada. No hay manera
de reunir los suficientes días
para enterarte de algo. Te levantas,
abrazas a tu novia, desayunas,
trabajas, comes, duermes, vas al cine,
y ni siquiera tienes un momento
para leer a Séneca y creerte
que todo tiene arreglo en este mundo.
La vida es un instante. No me explico
por qué esta noche no se acaba nunca.

Luís Alberto de Cuenca
(En El hacha y la rosa, 1993)

DATOS DEL AUTOR:
Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 29 de diciembre de 1950). Es doctor en Filología Clásica, ha sido Director de dicho Instituto y de la Biblioteca Nacional. De obra poética destacamos La caja de plata (Sevilla, 1985), que obtuvo el Premio de la Crítica en 1986. El otro sueño (Sevilla, 1987), El hacha y la rosa (Sevilla, 1993), Por fuertes y fronteras (Madrid, 1996), y Los mundos y los días. Poesía 1972-1998 (Madrid, 1999). Posteriormente ha publicado Sin miedo ni esperanza (Madrid, 2002).

COMENTARIO: (Nota preliminar: Este poema responde a una situación personal concreta. Y el comentario, por tanto, está mediatizado por esa circunstancia. Pido perdón de antemano por esta falta de decoro, pero ahí va).
La vida dura demasiado poco. Y se acortan las horas, no solo por la cotidianeidad de los días repetitivos, ("te levantas", "desayunas", "duermes"), monótonos ("trabajas"), sin pasión ("abrazas a tu novia") o de baja intensidad ("vas al cine"), sino también, porque no sabemos medir nuestras fuerzas para llevar a cabo todos los objetivos que te marcas a medio y largo plazo. El poeta lo sabe, y hace un guiño irónico a la filosofía estoica de Séneca (si estoy en lo cierto, todos estos problemas temporales se solucionan o entregándose al instante único y repetible, por ejemplo, de abrazar a tu novia o saborear una tostada con jamón como si fuera la primera y la última vez; o bien, suicidándote si la vida duele demasiado...), para aparentemente mostrarnos una paradoja final en forma de pregunta que da sentido al título del poema: "por qué esta noche no se acaba nunca". En mi caso, precisamente, ocurre por haberme cargado de demasiado trabajo y necesito leer más a Séneca y aprender de nuevo cómo abrazar a mi mujer para poder dormir tranquilo y aprovechar las pocas horas que dedico al sueño.

domingo, 11 de enero de 2015

EL DESTETE

El destete


Con qué paciencia
la madre envuelve su magro seno con lana de oveja
negra. Y el seno ya no es más
el sitio de la ternura.

 
Agotada la dulce leche, la madre hace el ancestral rito
                                     del destete:
el niño viene y encuentra
el animal de lana negra en el pecho amado
                donde sólo el viejo pezón nutricio
asoma todavía como una provocadora
                                 trampa.

El niño huye escarmentado
y ahíto
                       de su primer gran miedo.

 
Su amor renacerá de ese miedo. Y ella
será la madre
                que le temblará siempre en la boca.



DATOS DEL POETA: José Watanabé, (Laredo-Trujillo, 1946-Lima, 2007). Obras: “El huso de la palabra” (1989), “Historia Natural” (1994), “Cosas del cuerpo” (1999) y “Habitó entre nosotros” (2002). En España, la editorial Pre-textos y Renacimiento han editado antologías muy completas sobre el poeta peruano.

COMENTARIO:

No deja de maravillarme considerar que en los mamíferos (al menos en el caso de nuestra especie), las mamas se forman antes del género y el sexo en el interior del útero. Y me parece muy poca consideración por parte de la evolución del homo, que, siendo los machos mamíferos, se nos esté vedado la posibilidad de dar de mamar a nuestra descendencia. Al fin y al cabo, en otras especies de mamíferos ocurre esta posibilidad. Así que al leer este magnífico poema de Watanabé, el lector coincide pungido por la experiencia que narra. 
 
Las madres destetarán a sus hijos por diversas razones, y no es la menos importante enfrentarlo a su propia independencia, aunque sea a través del miedo. Pero, tal vez ignoran esas madres, que si el resto de su vida lo que busca el hombre es librarse de ese miedo buscando el “sitio de la ternura” en otros pechos, ese hijo corre el riesgo de no regresar nunca al lugar del que fue destetado. En fin, menos mal que nos queda todavía el ombligo y el cordón umbilical.

miércoles, 7 de enero de 2015

EL TOPO (Comentario de urgencia por la masacre terrorista en Francia)

EL TOPO

Estaba ahí,
acorralado en el ruedo de los curiosos. Sus garras
escarbaban inútilmente el cemento de la vereda,
y sangraban. No avanzaba,
sólo esponjaba y contraía su cuerpo
según su miedo. Y con su hocico,
rosado y móvil, husmeaba,
lejos de las oscuras galerías,
el aire soleado de los hombres.

Jamás habíamos visto un topo.
Habían capturado un mito, un animal
de bestiario. Por eso
nuestra mente devoraba, se estremecía,
no podía creer
que bajo la realidad estridente del sol
hubiera otro animal
de carne lastimada como la nuestra.


DATOS DEL POETA: José Watanabé, (Laredo-Trujillo, 1946-Lima, 2007). Obras: “El huso de la palabra” (1989), “Historia Natural” (1994), “Cosas del cuerpo” (1999) y “Habitó entre nosotros” (2002). En España, la editorial Pre-textos y Renacimiento han editado antologías muy completas sobre el poeta peruano.

COMENTARIO: Elegimos este poema para comenzar nuestra andadura en el 2015. Los años, cuando comienzan, están repletos de nuevos propósitos, de nuevos retos o, al menos, de retomar propósitos y retos no cumplidos. Sea como fuere, en esta época del año es típico plantearse la propia existencia y proyectar nuestra identidad futura. Y como el poema es una alegoría, que incluye incluso una parábola, nosotros la traemos aquí como una oportunidad para expresar cierta desazón por este nuevo año, pues a nosotros se nos antoja la suerte del mismo, como ese TOPO mítico al que alude Watanabé. Un año (qué clarividencia ese simple verso inicial: Estaba ahí) recién salido a la luz para dañarse, para morir ensangrentado y que contrae ya "su miedo/ según su cuerpo", en esta segunda semana de enero.
Lo que ha ocurrido en Francia, hoy, no tiene nombre. Es una barbarie con muchas aristas y nosotros ahora no articulamos razones para intentar comprender lo incomprensible. Sólo nos queda la poesía y su verdad. Esa que nos indica que "bajo la realidad estridente del sol", este año se presenta, desde el inicio, con la misma carne lastimada de siempre. Lo siento, pero lo comentamos como lo sentimos. 


P.D.: Este poema, y el poeta, merecen más tiempo en nuestro espacio, y un comentario no tan parcial como el anterior, así que la semana que viene pondremos otro poema del mismo autor.