Justificación

-- Año VI. Segunda Época --


Un grupo de profesores, convencidos de la utilidad de la literatura en general, y de la poesía en particular, nos vemos en la necesidad de plantear esta experiencia educativa. Nuestras motivaciones son insólita y radicalmente simples: intentar cambiar, mediante pequeños gestos, el día a día de nuestra labor docente; contribuir a modificar y dignificar el ámbito en el que trabajamos, recurriendo a “un arma poderosa”, como es la poesía, que posee la virtud de potenciar la reflexión y el gusto estético por la palabra, de atenuar la violencia verbal a la que estamos sometidos, de crear un espacio de comunicación distinto; y disfrutar al hacerlo.

EL POEMA DE LA SEMANA nace con la única pretensión de colocar en diferentes lugares de este centro un poema, así como en el entorno virtual de las TIC. La esperanza de los profesores que participamos, es que que nuestro centro se enriquezca con nuevas experiencias, y que lo haga mediante cauces que incentiven día a día nuestro trabajo.

EL POEMA DE LA SEMANA se inicia con la ilusión de que otros compañeros, padres o madres de alumnos, e incluso los propios alumnos participen en esta novedosa actividad. Simplemente leyendo los poemas o incluso (¡qué gran éxito sería para nosotros!) proponiendo poemas para su difusión en este espacio o cualquier otra posibilidad para difundir su existencia. Por tanto, es a la par un lugar de encuentro y un sitio abierto a toda la comunidad educativa del IES Fray Bartolomé de las Casas.

Firmado.

(Los profesores implicados).

lunes, 27 de octubre de 2014

La dulce boca que a gustar convida

 
La dulce boca que a gustar convida
Un humor entre perlas distilado,
Y a no invidiar aquel licor sagrado
Que a Júpiter ministra el garzón de Ida,


Amantes, no toquéis, si queréis vida;
Porque entre un labio y otro Colorado
Amor está, de su veneno armado,
Cual entre flor y flor sierpe escondida.


No os engañen las rosas que a la Aurora
Diréis que, aljofaradas y olorosas
Se le cayeron del purpúreo seno;


Manzanas son de Tántalo, y no rosas,
Que pronto huyen del que incitan hora
Y solo del amor queda el veneno

DATOS DEL AUTOR: Luis de Góngora (sin necesidad de más información).

COMENTARIO:
El texto que disfrutamos desprende el halo más sensorial del escritor cordobés, pues de modo paulatino y gradual , el sujeto lírico nos va seduciendo e invitando a leer este soneto cuya estructura externa, dividida en dos cuartetos y dos tercetos parte de una presentación del amor.
Este es “un humor entre perlas distilado”, metáfora que apunta hacia la saliva de la amada entre sus dientes, la cual no envidia a la ambrosía o licor sagrado que administra Ganimedes, el copero de los dioses, a Júpiter. príncipe troyano a quien raptó este último en el monte de Ida y a quien en el Olimpo se le encomendó servir la bebida de los dioses.
Inauguramos el segundo cuarteto con una apóstrofe lírica “ Amantes”, aconsejándoles que huyan de la metafórica imagen de la sierpe que se esconde entre ambos labios. Y así, legamos al primer terceto en el que el yo poético reflexiona sobre la sinestesia y el encadenamiento visual que comienza con imágenes como la dorada Aurora, las rosas o mejillas de la dama que , en un cruce de sentidos visual y gustativo, siguen tentándonos, a través del cromatismo, de un color rojo que es el color del amor, de la pasión, como en su videopoema (mira el vídeo, aquí) ha reflejado tan certeramente la autora granadina LolaLópez Cózar.  
Finalmente, en el ultimo terceto, Góngora nos plantea la última comparación del amor, la más dura y significante, lo compara con Tántalo, rey de Lidia que, arrojado por los dioses, a un lago rodeado de frutales, no podía comer porque cuando se acercaba a la fruta y al agua, las ramas se elevaban y el agua descendía de nivel.
Nos encontramos ante un texto moderno, sin enseñanzas morales; el lector es consciente del peligro pero la belleza estética del proceso creativo es el eje que justifica todo.



lunes, 20 de octubre de 2014

Oír, ver y callar remedio fuera

Oír, ver y callar remedio fuera
en tiempo que la vista y el oído
y la lengua pudieran ser sentido
y no delito que ofender pudiera.


Hoy, sordos los remeros con la cera,
golfo navegaré que (encanecido
de huesos, no de espumas) con bramido
sepulta a quien oyó voz lisonjera.


Sin ser oído y sin oír, ociosos
ojos y orejas, viviré olvidado
del ceño de los hombres poderosos.


Si es delito saber quién ha pecado,
los vicios escudriñen los curiosos:
y viva yo ignorante y ignorado.

DATOS DEL POETA: Francisco de Quevedo es un poeta que no debería necesitar este apartado. No obstante, diremos que nació en Madrid en 1580 y murió en Ciudad Real en 1645. Fue un escritor español del Siglo de Oro y es uno de los mejores escritores universales.
COMENTARIO:
Quien acerca su nave sin saberlo y escucha la voz de las Sirenas ya nunca se verá rodeado de su esposa y tiernos hijos; antes bien, lo hechizan éstas con su sonoro canto sentadas en un prado donde las rodea un gran montón de huesos humanos putrefactos, cubiertos de piel seca. Haz pasar de largo a la nave y, derritiendo cera agradable como la miel, unta los oídos de tus compañeros para que ninguno de ellos las escuche.”
Este fragmento de La Odisea de Homero es necesario para entender el segundo cuarteto del poema. También es necesario conocer el tópico del Menosprecio de corte y alabanza de aldea para entender que Quevedo defiende la vida retirada como la más ventajosa.
Para ser un gran escritor, hay que ser un gran lector y para ser un buen lector, no basta con saber leer.
Y es que hay que saber entre líneas, o levantando la cabeza, es decir, con sagacidad y con cabeza. Por eso, en este poema, Quevedo, harto de su trato con los poderosos, apuesta por una especie de anonimato; parece aconsejarnos: “dejadme tranquilos con vuestras cosas, que yo me dedico a lo mío...” Y, sin embargo, tal vez deberíamos hacer lo contrario. Sobre todo, porque ese ideal de paz y sosiego, ese remanso de la vida retirada a la que nos referimos en la primera parte del comentario, conlleva, paradójicamente, más naufragios y sufrimiento que el que parece plantearnos el poeta con su callar, no ver y pasar. ¡Ojalá, los poderosos nos dejaran tranquilos!, pero nuestro silencio, nuestra ceguera y nuestro pasotimo repercute más todavía en nuestra vida privada. Y aquí esta el dilema: ¿o pasamos, pero nos siguen molestando; o no pasamos, aunque nos sigan molestando?
El mar es peligroso, y nos puede arrastrar al fondo del abismo, pero hay que navegarlo, porque todos estamos en el mismo barco, aunque a veces den ganas de abandonarlo y zozobrar a solas..., aunque, nos tememos, que el celo de los poderosos ni siquiera nos deja un resquicio para saltar...

(Comentario al alimón: Leles y Antonio)

martes, 14 de octubre de 2014

EL NOMBRE DEL FUEGO

 El nombre del fuego

La vida es amarga, en consecuencia, besa.

Quémate si el fuego en que amamos es el último.

No temas a mis manos que aprietan tus senos

como si fueran dos azucenas vencidas por la noche,

así como yo no temo a tu delicada forma de abarcar mi cuerpo

de hombre o de sueño o de árbol ─qué sé yo─,

aprendí a olvidar de qué extraña sustancia amanezco

construido cada día.

Amar es lo único que nos queda por hacer.

Vivir en esta instancia de la muerte

es ínfimo comparado al amor.

Desnudarnos fue un acto apenas cotidiano

como soñar con rosas o bailar antes del sueño.

Desnuda sé amarte como si estuvieras hecha

de azucena estremecida

o de lluvia amaestrada para caer en la melancolía.

Sabe amar mi cuerpo desnudo de hombre o de sueño o de árbol.

No prestes atención a las dos palabras estremecedoras de mis ojos.

El nombre del fuego no se pronuncia:

se besa.


DATOS DEL POETAAlbeiro Montoya Guiral, de Santa Rosa de Cabal, Colombia, este poema está tomado de una muestra de poesía colombo-peruana “En tierras del cóndor”, (2014), Albeiro dirige el portal literario www.literariedad.co. Está presente en Twitter, en la cuenta @amguiral.

COMENTARIO: Comienzo con una advertencia: no me gustan los poemas de amor. Cuando esa es la temática, paso de puntillas por ellos, el listón está tan alto desde los sonetos de Quevedo y Lope... Y, sin embargo, he de reconocer, que en este poema encuentro imágenes que me atraen, versos que se graban rápido en las pupilas y en la memoria (palpo, si se me permite la licencia, esos senos como dos azucenas vencidas por la noche, por ejemplo), no me cuesta identificarme con algunos paisajes (Vivir en esta instancia de la muerte/ es ínfimo comparado al amor), tal vez, porque no hace mucho, yo también estaba enamorado y sentía y pensaba como Albeiro.
Ahora bien, no me interesa alargar este comentario sobre el poema, pero sí presentaros al autor. Lo he conocido, por utilizar un verbo laxo, en estas circunstancias, a través de internet, de las redes sociales y, más concretamente, a través de su cuenta de twitter. Y claro, me he llevado una sorpresa mayúscula. Espero conocerlo a partir de ahora mucho mejor, pues me he convertido desde esta noche en un seguidor de @amguiral. Y es que la poesía, si se sabe buscar, también aparece con garantías en las redes sociales. 
¿Te atreves a buscar poetas mediante twitter? Espero vuestros descubrimientos.

lunes, 6 de octubre de 2014

RESACA

Resaca

Otra vez amaneces
encinta de sueños rotos.
Resaca de un día loco
que no detuvieron los dioses
en los que -por sistema- no crees.

El vino derramado, libre...

sobre la mesa para dos
que lleva en una copa
el sello de tus labios...
Labios carne y suspiro,
ayer  ardiente furia.

La ropa por el suelo,

el cuerpo por el cielo
cuando hoy era mañana.

El cuerpo por el suelo,

desnudo y frío,
la sangre amaneciendo.

Qué fugaces son a menudo

las manidas palabras de amor
que se encuentran fácilmente.

Con cada resaca entierras

           para siempre
un pedacito de ternura.



DATOS DEL POETA: Laura Caro, (Madrid, 1966) se dedica a la enseñanza, desde 2010, publica sus poemas en un blog:  «Poemas desanclados» (http://elblogdelauracaro.blogspot.com.es/). Actualmente pertenece a los grupos «Mujeres Poetas Internacional» y «Poesía en Sidecar». Recientemente se ha integrado en la «Asociación Marqués de Bradomín de Escritores en Red». Se pueden leer sus versos en antologías virtuales como Poetas del Siglo XXI y Antología de la Poesía Universal (editadas por Fernando Sabido), Poesía Solidaria del Mundo (de Ana Muela y Fernando Sabido) y en Poetas del 15 de mayo (de Julia Carú). Aparece en las siguientes antologías en papel : V Encuentro de Poetas en Red (2011), Poetas del 15 de mayo (Ed. Séneca, 2011), Universos para Somalia (Ed. Quadrivium, 2011), A tu encuentro (Colección Poesía en la Distancia. Ed. Corona del Sur, 2012) y Antología Poesía en Sidecar 2012 (Ed. Huerga y Fierro, 2012).

Fuente: Cuadernos del Laberinto.

COMENTARIO: Este poema se los dedico a todos esos alumnos que, por motivos que no entenderé nunca, siguen sin venir a clase: "porque es la Feria de Peñarroya", fundamentan, sin cuestionarse nada más. No los comprendo a ellos, ni a la comunidad educativa de la que formo parte..., pero hay tantas cosas que no logro comprender de este centro y de este pueblo...
Y disiento de la autora en este caso, el deterioro llega mucho más lejos que a una simple pérdida de ternura: otras cosas se pierden en esta práctica que nadie parece dispuesto a paliar. Pero, en fin, todo seguirá igual, porque los que pueden hacer algo, no quieren hacer nada más.