Justificación

-- Año VI. Segunda Época --


Un grupo de profesores, convencidos de la utilidad de la literatura en general, y de la poesía en particular, nos vemos en la necesidad de plantear esta experiencia educativa. Nuestras motivaciones son insólita y radicalmente simples: intentar cambiar, mediante pequeños gestos, el día a día de nuestra labor docente; contribuir a modificar y dignificar el ámbito en el que trabajamos, recurriendo a “un arma poderosa”, como es la poesía, que posee la virtud de potenciar la reflexión y el gusto estético por la palabra, de atenuar la violencia verbal a la que estamos sometidos, de crear un espacio de comunicación distinto; y disfrutar al hacerlo.

EL POEMA DE LA SEMANA nace con la única pretensión de colocar en diferentes lugares de este centro un poema, así como en el entorno virtual de las TIC. La esperanza de los profesores que participamos, es que que nuestro centro se enriquezca con nuevas experiencias, y que lo haga mediante cauces que incentiven día a día nuestro trabajo.

EL POEMA DE LA SEMANA se inicia con la ilusión de que otros compañeros, padres o madres de alumnos, e incluso los propios alumnos participen en esta novedosa actividad. Simplemente leyendo los poemas o incluso (¡qué gran éxito sería para nosotros!) proponiendo poemas para su difusión en este espacio o cualquier otra posibilidad para difundir su existencia. Por tanto, es a la par un lugar de encuentro y un sitio abierto a toda la comunidad educativa del IES Fray Bartolomé de las Casas.

Firmado.

(Los profesores implicados).

domingo, 16 de octubre de 2011

SOCIEDAD DE CONSUMO

Caminamos de la mano por el supermercado

entre las filas de cereales y detergentes


Avanzamos de estante en estante

hasta llegar a los tarros de conserva


Examinamos el nuevo producto

anunciado por la televisión


Y de pronto nos miramos a los ojos

y nos sumimos el uno en el otro


Y nos consumimos


Óscar Hahn

Datos del poeta.

Oscar Hahn, es chileno (1938), profesor en Maryland (EEUU); editor, crítico. Este poema corresponde a una antología de la editorial Hiperión, Tratado de Sortilegios.


Comentario del poema.


La poesía descubre otras formas de ver la realidad, para ello juega con el lenguaje o halla en los tópicos, frases hechas, etc., un modo de desencubrir la verdad. Así, en la Sociedad de Consumo, donde todo de vende y se compra, donde sólo existe el beneficio y el interés, donde no hay lugar para romanticismos, etc., basta una mirada, para que el fulgor poético aparezca. El truco está en buscar en palabras cotidianas (“estante”, “detergentes”, “supermercado”, “televisión”) otra perspectiva. “Y de pronto nos miramos a los ojos”. “Y nos consumimos”. ¡Qué belleza, qué pasión! Incluso en un supermercado, entre latas de conservas puedes enamorarte. Así de fácil lo hace el poeta, con palabras aparentemente tan sencillas y cotidianas como ir al Mercadona de turno.


martes, 11 de octubre de 2011

ODA A LA CEBOLLA

Cebolla,
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre
la mesa
de las pobres gentes.

Generosa
deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro.

También recordaré cómo fecunda
tu influencia el amor de la ensalada,
y parece que el cielo contribuye
dándole fina forma de granizo
a celebrar tu claridad picada
sobre los hemisferios del tomate.
Pero al alcance
de las manos del pueblo,
regada con aceite,
espolvoreada
con un poco de sal,
matas el hambre
del jornalero en el duro camino.
Estrella de los pobres,
hada madrina
envuelta
en delicado
papel, sales del suelo,
eterna, intacta, pura
como semilla de astro,
y al cortarte
el cuchillo en la cocina
sube la única lágrima
sin pena.
Nos hiciste llorar sin afligirnos.
Yo cuanto existe celebré, cebolla,
pero para mí eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras,
eres para mis ojos
globo celeste, copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia de la tierra
en tu naturaleza cristalina.



Pablo Neruda, (Parral (Chile) 12 de julio de 1904 - Santiago de Chile 23 de septiembre de 1973), fue un poeta y militante comunista chileno, considerado entre los mejores y más influyentes artistas de su siglo, siendo llamado por el novelista Gabriel García Márquez «el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma»


En esta Oda de Pablo Neruda comprobamos una vez más la capacidad de la poesía para ensanchar los límites de la realidad. Después de su lectura, nadie podrá observar, cocinar o saborear este vegetal tan cotidiano con los mismos ojos, la misma nariz o la misma boca. Una cebolla es algo más que una cebolla.

martes, 4 de octubre de 2011

PRIMER EXILIO

A una edad imprecisa,

pero que ahora sitúas hacia los doce años,

los apaches comienzan a aburrirse

cuando juegan contigo

y ves cómo la infancia, ese mundo sin tiempo,

te expulsa de sus mitos

como un reloj que habŕa de medir citas angustiosas

y sensaciones nuevas que te producen miedo,

y deseo, y vergüenza,

cuando tú lo que quieres es seguir siendo niño,

astro humano que gira como un Dios,

sin pasiones, sin cuerpo, con tus miedos de siempre,

sin niñas maliciosas

que te sacan rubores y que, intuyes,

acabarán llenando tus ojos de tristeza.


PEDRO SEVILLA, Tierra leve.

Nació en Arcos de la frontera (Cádiz) en 1959. Ha publicado los libros de poemas Y era la lluvia, amor (1990), Septiembre nego (1992) y La luz con el tiempo dentro (1996). En prosa ha publicado un estudio y antología de Julio Mariscal. Y la novela Extensión 114 (2001).


Este poema de Pedro Sevilla, inaugura “EL POEMA DE LA SEMANA”. Exilio significa, según el diccionario de la RAE, separar a alguien del lugar en el que vive. El “Primer exilio” del que nos habla el poeta es un exilio metafórico: ¿qué ocurre cuando cruzamos la frontera que separa la tierra de la infancia y de la adolescencia o la edad adulta? ¿Nos sentimos expulsados realmente de un mundo irrecuperable? Evidentemente, la experiencia no tiene que ser como la de nuestro poeta, y las niñas no tienen que ser “maliciosas” ni llenarnos “los ojos de tristeza”.